El comprobante llega al expediente, no a una bandeja
Un cliente envía su comprobante de ingresos por correo. El agente lo lee, lo valida contra lo que pidió y lo guarda en el expediente que ya tenía abierto por WhatsApp.
Comprobantes, cotizaciones y expedientes siguen llegando por correo. El agente los recibe, los lee, los asocia al caso correcto y responde o avisa a quien corresponda. Y las campañas por correo salen del mismo flujo que el resto.

























Lo que dicen los datos del canal
El mismo mensaje, dos resultados. La diferencia no es el tono: es que el agente consulta sus sistemas, decide dentro de su política y deja la gestión hecha.
Un chatbot que responde
El cliente sigue esperando
Un agente que resuelve
Gestión cerrada en la conversación
Un cliente envía su comprobante de ingresos por correo. El agente lo lee, lo valida contra lo que pidió y lo guarda en el expediente que ya tenía abierto por WhatsApp.
El correo entra a la misma bandeja. El agente responde lo que puede resolver con sus sistemas y deja para una persona lo que requiere criterio, con el borrador listo.
Segmentación sobre sus datos, envío por correo y resultado en el mismo tablero que WhatsApp y SMS.
Facturas, reclamos y documentos adjuntos: el agente los entiende, los clasifica y abre el caso con lo que traen.
Lo que hoy espera en una bandeja compartida se responde al llegar, y lo que necesita a una persona se asigna con prioridad.
Estados de cuenta, avisos y campañas salen del flow builder que ya usa para WhatsApp y SMS, con el mismo segmento.
El agente sigue el hilo de respuestas y sabe qué se dijo tres correos atrás, aunque cambie el remitente o el asunto.
Lo que arma para este canal sirve en los otros seis.
Arme un agente, conéctelo a sus sistemas y mírelo trabajar sobre un caso real. O agendamos 30 minutos y definimos qué indicador va a mover.
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